Esa sensación de calor humeante que penetra en el cuerpo, que los entendidos dicen podría matarnos. Muchos lo usan solo para espantar espantar los mosquitos, otros, inentendiblemente, para espantar las penas, el frío. Yo, mas bien como prefacio del día, como acompañante de la mañana.
Hay distintas formas de fumarlo, hasta de masticarlo. Cada vez, su industria monopólica invade el mundo, y sus dependientes aumentan en gran escala.
Diría que es aborrecido por una minoría, sin menospreciarla, quizás son los más cautos, ya que a la larga afectará nuestro cuerpo. Es hora de tomarlo como yo, como un cigarro y nada más...



