"Voy a dormir, nodriza mía
acuéstame..."
Alfonsina Storni
Alfonsina
¿Dónde estás Alfonsina? Muchos se preguntan. Dicen que entraste al mar con un buen cargamento de piedras en tus bolsillos y te hundiste en lo profundo del cielo terrenal.
Dicen que te tragó el mar. Yo creo que te lo llevaste contigo, como regalo a los dioses, como dádiva que te asegurase un asiento en el Parnaso. Pero tú, desde la tierra ya te lo habías ganado, antes incluso de que colgaras tu romántica y abstracta lira.
Llevabas la muerte contigo antes de que murieras bajo tu propia sombra. Eres y fuiste libre de la cuna a la tumba húmeda que en vida escogiste. Amaste sin ataduras a Horacio, odiaste el oprobio de la inmunda injusticia.
Naciste en altamar. Desde ese momento, tu conexión con el gigante Poseidón sería eterna.
Tu imaginación sobrepasaba el ordinario y común entender. Para ti mentir formaba parte de la fantasía que irrumpía la monótona servidumbre diaria.
Dicen que tu padre se alimentó de aves antes de concebirte. Vagabundo y huraño, te bautizó como Alfonsina, que significa "la que lo enfrenta todo". Tu madre silenciosa, alguna vez entre la luna, rompió el llanto de la emancipación.
Conociste la miseria, el tempranero trabajo. Sin embargo, el desastre fue curado con antídoto de poesía. Representaste personajes toda tu existencia. El tuyo fue la mejor creación, dado lo trágico de su fin.
Antes de partir, dejaste bellas cartas, muestra fiel de tus magníficos versos.
Entraste al mar, y este se recogió contigo, como si de la noche se tratara. Nunca más se te vio, pero todos sabemos dónde estás.
Hasta pronto Alfonsina. Nos reunieremos en el Parnaso, para escucharte cantar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario